Artículo publicado el 22.01.2020 en FARO DE VIGO
Cuando Europa renació de sus desastres bélicos inducidos fundamentalmente por orientaciones políticas autárquicas, nacionalistas y expansionistas a mitad del siglo pasado, se propuso darse un estatus supranacional en la que los diferentes estados que estuvieron directamente implicados en las guerras, decidieron renunciar a parte de su soberanía en aras a crear una organización por un lado de corte mercantilista, es decir un mercado común y por otro lado la creación de políticas comunes tanto desde el punto de vista social, tecnológico o medioambiental que se materializaron en las tres grandes libertades, la de movimiento de las personas, de mercancías y de los capitales. Sigue leyendo