RENTA BASICA UNIVERSAL vs INGRESO MINIMO VITAL

Siempre la confrontación entre la coyuntura y la estructura trae malos entendidos. Estamos en uno de estos procesos, no tiene nada que ver un ingreso mínimo vital con la renta básica universal que afectará a la arquitectura del sistema económico del futuro

Publicado en LinkedIn 15 de abril 2020
Autor: Marcelino Otero López, Economista

RENTA BASICA UNIVERSAL

La palabra renta tiene muchas acepciones, por tanto, si queremos hablar de renta básica universal es preciso tener cuenta que rentas es lo que se obtiene por rendimiento o beneficio de algo y claro está la renta universal de la que se viene hablando está referida a un ingreso que se obtendría por el simple hecho de ser miembro de una colectividad en este caso de un país. Si, efectivamente es lo que percibiría del estado por el simple hecho de ser un ciudadano de ese país. Los sueldos y salarios que son la contraprestación que recibe un trabajador por prestar su trabajo a un empleador, también son consideradas rentas, pero por otro motivo muy diferente, es lo que utiliza el estado como base determinante para cobrar los impuestos en este caso sobre las rentas de las personas físicas.

El debate que se ha abierto con motivo de la situación económica derivada de la pandemia del COVID-19, de garantizar unos determinados ingresos de emergencia social, con carácter temporal para ciudadanos en especiales situaciones de necesidades, paro, quiebra financiera personal, responsabilidades familiares sin posibilidad de ser asumidas por carecer de ingresos, etc., tienen una naturaleza no compensatoria de derechos, sino de asistencia social pura y dura. El estar mezclando estas retribuciones de emergencia con la renta básica universal es la que causa la falta de concreción y por qué no decirlo de una improvisación que no debería hacerse, dado que la solución urgente de habilitar unos ingresos mínimos para las familias que presenten una especial situación de insuficiencia económica derivada de la pandemia y sus efectos colaterales en la economía, tiene una característica fundamentalmente coyuntural en cambio la renta básica es desde luego uno de aspectos de cambio más profundo que el avance tecnológico está llevando a la arquitectura de la economía del futuro, en España, pero también en muchos de otros países del mundo.

No se inventa nada estableciendo unos ingresos mínimos vitales por causa de la pandemia, el estado actualmente tiene en funcionamiento varios mecanismos de atención a ciudadanos sin recursos para ayudarles en unos difíciles momentos, desde las pensiones no contributivas a renta activa de inserción dirigida a desempleados de larga duración mayores de 45 años, o si tiene menos de 45 años y demuestra cargas familiares se puede solicitar subsidio de desempleo, asociado al IPREM,  hasta retribuciones recogidas en la Ley de Dependencia para situaciones especiales con cargas familiares o las compensaciones establecidas en la Ley de violencia de género, complementándose con otros mecanismos a nivel de comunidad autónoma y ayuntamientos.

Creo que la urgencia no debería afectar al análisis ponderado de lo que vamos a tener que entender en el futuro por trabajo, dado que la automatización y la robótica, así como los cambios tecnológicos en los procesos de generación y prestación de servicios, provocará una mutación intensa en el desempeño del trabajo convencional, por tanto, en el futuro tendremos que contemplar a la renta básica como un cambio de paradigma de cómo los humanos tendremos que trabajar y por y para qué.

Siempre la confrontación entre la coyuntura y la estructura trae malos entendidos. Estamos en uno de estos procesos, no tiene nada que ver un ingreso mínimo vital con la renta básica universal que afectará a la arquitectura del sistema económico del futuro