FORMARSE o FORMARSE

No hay alternativa, la formación es esencial y estratégica para todos, fundamentalmente los jóvenes que quieran desarrollar una carrera profesional y por tanto para lograr alcanzar trabajos estables y adecuadamente retribuidos habrán de mejorar sus conocimientos a lo largo de su vida y no formarse circunstancial o esporádicamente.

De vez en cuando corre por los medios de comunicación mensajes, comentarios, opiniones sobre la inutilidad de que los jóvenes se formen, aduciendo como idea fuerza que es una pérdida de tiempo estudiar, formarse, tener iniciativa para encontrar una via que relacione la formación con la salida profesional futura. No merece la pena porque al fin y al cabo no se encontrará trabajo en aquello en lo que uno se forme es lo que se viene a concluir.

Es obvio que esto es una gran falsedad, porque puede ocurrir que una persona no encuentre fácilmente una salida profesional en aquello que se ha formado, probablemente tengamos conocimiento de ello por las quejas, pero no nos llega la información de todos aquellos que han sabido perseverar en la formación y finalmente, no sin dificultad, van abriéndose camino en el mundo de la empresa o de la administración pública, encontrando un buen puesto de trabajo que le servirá para desarrollar su vida.

La formación es esencial para desarrollar las actividades profesionales que cualquier persona quiera llevar a cabo, por tanto ese mensaje mezquino de estar continuamente recordándonos una figura absolutamente deleznable como los NINIS, que se refiere a los jóvenes que ni estudian, ni trabajan generando la chanza de que los jóvenes no son responsables y por tanto se negativiza el esfuerzo y la iniciativa para formarse cada vez más y mejor para encontrar un modo de vida que dependa de tu trabajo y no de la ayuda de otros.

Se podrá creer o no, pero hay grandes oportunidades para encontrar trabajo de alta calidad a partir de una adecuada y e intensa formación técnica y profesional. Los puestos de trabajo del futuro que no exijan conocimientos serán muy mal retribuidos y serán muy vulnerables a los vaivenes de la economía, por tanto, la salida evidente y eficaz es la formación.

Hoy en día estamos en el medio de una acelerada mutación en prácticamente todos los órdenes de la vida que exige cada vez más un mayor conocimiento para poder llevar a cabo actividades profesionales. Estamos avanzando de una forma increíble, por ejemplo, la transformación digital está ya presente en todos los sectores económicos que van desde la digitalización de la administración pública, el transporte, las plataformas de comunicación, logística, entre muchas de las posibilidades para dedicarse profesionalmente. Varios países acaban de enviar a Marte varios y sofisticados instrumentos que experimentaran nuevas posibilidades en la astrofísica, la biomedicina está transformando la medicina y la farmacia que alarga la vida de los seres humanos. Hay tecnologías nuevas disponibles para el aprendizaje y su utilización práctica tan amplias que se necesitan muchas personas formadas y por tanto muchas posibilidades de empleo y de futuro.

Nunca ha habido tantas personas, con tantos conocimientos y como consecuencia se necesitan cada vez más jóvenes formados en técnicas, conocimientos, tecnologías todas ellas innovadoras que son la garantía de una evolución económica con futuro.

Marcelino Otero López